Cinco días después de su vuelo inaugural, el megacohete Starship V3 de SpaceX ha sido suspendido indefinidamente por la Administración Federal de Aviación (FAA). La agencia declaró que el lanzamiento del 22 de mayo del Starship V3 fue un "incidente" y exige una investigación exhaustiva antes de que el enorme vehículo pueda volver a surcar los cielos. Esta decisión subraya la rigurosidad de los protocolos de seguridad en la industria espacial y el compromiso de la FAA con la seguridad pública, incluso en el contexto de pruebas de vehículos de nueva generación.
El incidente se produjo durante la fase de ascenso de la misión, cuando uno de los 33 motores Raptor V3 del propulsor Super Heavy (B19) se apagó aproximadamente 1 minuto y 42 segundos después del despegue. Menos de un minuto más tarde, alrededor de los 2 minutos y 22 segundos, SpaceX comenzó a apagar intencionalmente los motores mientras avanzaba hacia la separación de etapas. Aunque la secuencia de apagado escalonado llevó al propulsor de 32 a cinco motores encendidos antes de la separación, los gráficos en pantalla de SpaceX mostraron que 12 de los 13 motores centrales estaban encendidos a los 2 minutos y 32 segundos, pero varios motores se mostraron apagados durante el reencendido del anillo exterior, lo cual no estaba en el plan.
La FAA ha declarado que el retorno al vuelo del vehículo Starship-Super Heavy dependerá de que la agencia determine que "cualquier sistema, proceso o procedimiento relacionado con el incidente no afecta la seguridad pública". La FAA supervisará la investigación liderada por SpaceX, participará en cada paso del proceso y aprobará el informe final de SpaceX, incluyendo cualquier acción correctiva. Esta supervisión es crucial para garantizar que se identifiquen y rectifiquen todas las causas raíz del fallo, fortaleciendo la seguridad para futuros lanzamientos.
El Vuelo 12 del Starship V3, aunque sufrió este contratiempo, fue el debut de una versión mejorada del megacohete, que presentaba una serie de mejoras en el vehículo de lanzamiento y los sistemas terrestres. Esto incluía un aumento del 50% en el tamaño de las aletas de rejilla del propulsor y una reducción de cuatro a tres en el número total de aletas, con nuevos puntos de captura para apoyar el retorno y la reutilización del vehículo. El mecanismo de separación en caliente también se actualizó para permitir la reutilización en futuros vuelos, y el tubo de transferencia de combustible se rediseñó para permitir que los 33 motores Raptor se encendieran simultáneamente.
Este incidente, aunque un revés temporal, es parte del proceso de desarrollo iterativo de SpaceX. La compañía es conocida por su enfoque de "prueba, falla, aprende y repite", que le ha permitido avanzar rápidamente en el desarrollo de sus cohetes. Sin embargo, la magnitud y complejidad del Starship, diseñado para misiones interplanetarias y el despliegue masivo de satélites Starlink, significa que cada fallo conlleva un escrutinio intenso y un impacto significativo en los cronogramas. La pausa actual también podría tener implicaciones para la anticipada oferta pública inicial (IPO) de SpaceX, ya que la fiabilidad y reutilización del Starship son fundamentales para el crecimiento de su servicio Starlink, actualmente su mayor generador de ingresos.
La industria espacial global estará atenta a los resultados de esta investigación y a las medidas correctivas que implemente SpaceX. La capacidad de la compañía para superar estos desafíos técnicos es crucial no solo para sus propias ambiciones, sino también para el futuro de la exploración espacial comercial y la visión de la humanidad de convertirse en una especie multiplanetaria. Este evento nos recuerda la inherente dificultad y los riesgos que conlleva la vanguardia de la ingeniería aeroespacial.